sábado, 19 de septiembre de 2015

Deporte y chop-suey

Voy paseando un día del final del verano por la playa.
El tiempo se mueve en la frontera entre una estación y la siguiente.
Pienso que un verano más no he podido lucir una figura, que mi autoestima se digne aceptar.
Ahora mismo en vez de dar este plácido paseo andando, lo podía hacer trotando, aunque fuera despacio.
Bueno, en realidad no sería posible en este mismo instante, pienso.
Un viejo conocido me adelanta haciendo como si corriera; en realidad eso no es ni correr, ni andar, ni nada.
Eso si, suda como un condenado ya que encima va cubierto por una especie de impermeable con muchas letras y colores, bastante prieto, con él dentro, rojo, rojo, rojo. Parece una mortadela.
Pero si, si continúa, el año próximo me volverá a adelantar grácilmente al trote, y además igual me lo encuentro al final de la playa haciendo abdominales o nadando como un delfín mular ante los ojos de las espectadoras que abarrotan la cola de la barandilla allí, al comienzo de la playa, a donde el llegará en poco más de 10 minutos...y yo en 20; dentro de un año llegará en 5.
Instintivamente acelero el paso,
una gota solitaria brota del centro de mi frente,
vuelvo a acelerar y llego por fin al Peine del Viento,
testifico mi llegada tocando el pretil con la mano y vuelta.
La gota de sudor ha echo amigas y siento como los sobacos también se me van empapando.
Tendré que cambiar las chancletas por unas zapatillas de deporte, ya imagino los pies dentro emitiendo ese ruido característico cuando se están ahogando en su propio sudor allí dentro: CHOP-SUEY, CHOP-SUEY, CHOP...¿vendrá de ahí el nombre de la receta?
Como ya estoy llegando a el segundo tercio del recorrido, decido bajar a la playa y remojarme los pinreles, los sobacos y, eliminar las dichosas gotas de sudor que en ese momento parecen pulgas voraces que me están picando por todos lados.
Ya en la orilla, mientras voy terminando el paseo pienso en lo diferente que es dar los paseos en la agradable compañía de mi cuerpo sin esforzarlo, o esa otra forma que hoy solo he intuido y que ya no recordaba.
Pienso también en como ha transcurrido el verano, en lo agradable que ha sido ir enterrando unas cosas y descubrir otras; en el futuro cercano, en como el cuerpo mejora si lo tratas bien ¿seguro que es bueno machacarlo a base de carreras y flexiones?.
No hay mucha gente por la playa (salvo al fondo) y como siempre el mirar, escuchar las olas y sentirlas masajeando mis pies, me llevan a sentir lo agradable que puede resultar las cosas al final del verano. El otoño es mi estación predilecta y dentro de un par de días lo tenemos aquí.
Según estoy meditando como el siguiente año va a ser crucial en mi vida y estoy llegando al final de la arena, salgo de mi mismo, me percato de que hay mucha gente vestida deportivamente.
Y en eso....¡¡¡PIM, PAM PUM, ZAS Y DEMÁS!!!:
Estallan los gritos en los altavoces,
un montón de chicos y chicas forzudos se animan unos a otros,
los altavoces emiten su mitin de gritos de apoyo a los concursantes musculosos,
estos pululan en grupos que van corriendo de un sitio a otro después de levantar todo tipo de cachivaches tales como rodajas de pesas, sacos de arena (unos con poleas y otros a huevo), por otra zona parece que tarugos de madera y no se que más.
El griterío es ensordecedor, así de repente ha cambiado todo: lo que era un bonito sábado de final de verano, que se acaba de convertir en una especie encendido Vietnam. Sin querer me he metido en mitad del barullo de carreras de media docena de forzudas chicas que primero levantan un montón de veces los sacos y luego se los llevan de un lado a otro rampa arriba y rampa abajo, estimuladas por los gritos de apoyo de mozos forzudos y tatuados; ellas también están  tatuadas con dragones, culebras, pitbuls, cocodrilos, superhéroes y hasta un seiscientos con mandíbula de tiburón blanco.
Tengo que desaparecer de ahí rápido porque veo que me va a hostiar alguna de ellas con su saco en cualquier momento.
Por fin me pongo a salvo.
Decido dejar de pensar en correr y hacer flexiones, de deporte nada...es que le quitan las ganas a uno.




viernes, 31 de julio de 2015

Javiertxo y los gigantes y cabezudos

JAVIERTXO Y SUS COSAS
Se acerca el día, el día más importante del calendario de Javiertxo, el 2 de Agosto: ¡¡¡FIESTAS DE BERA!!!.
Irá con Julen y Nora a ver como la calle llena de gente contenta, txixtularis, dantzaris, vecinos que le reconocerán y pararan para charlar con el (si alguien no le reconoce, el ya se ocupará de recordárselo), juegos de niños, ferias y el súmmum de la galaxia: ¡¡¡GIGANTES Y CABEZUDOS!!!
Desde hace un par meses no para de recordarlo a todo quisqui que ve en casa o en la calle: parientes, vecinos, amigos, amigos de sus amigos, y enemigos, y conocidos, y desconocidos...
¡El sábado 2 de agosto son fiestas de Bera y yo voy con Nora y Julen!
La cosa va en aumento y ya no habla de otra cosa. Le interesa un pimiento la corrupción del país, la Pantoja, los fichajes de los equipos de fútbol, el cambio climático, la habitual depresión estival de los superhéroes, la migración de las almejas-cebra, el león ese tan guapo que ha muerto en la consulta de un dentista americano...lo realmente son las fiestas de Bera y sobre todo ¡¡¡LOS GIGANTES Y CABEZUDOS!!!...



Hoy han venido Julen y Nora a ultimar los planes para el domingo.
¿El domingo? pregunta Javiertxo, ¡vamos a Bera el sábado 2 de agosto! afirma el. Los sobrinos le explican que se equivoca y cómo la fecha correcta es "el domingo 2 de agosto".
La confusión es un contratiempo, ahora tendrá que corregir y cambiar sábado por domingo, 2 por...¿el 2 cambiará o seguirá igual?, y repetir una y cien mil veces lo correcto para que nadie se olvide.
Pfff, menuda tarea le espera, todo el mundo tiene que saber que la fecha es ¿un día antes?, ¿el día 1?, ¿el sábado día 2 es domingo? ¿cambia sólo el número del día o también cambia el día?, ¿el sábado es día 1?, ¿los gigantes y cabezudos ya saben que día es? ¿como Urtain?, en Canarias ¿qué día es?...
Estoy haciendo gazpacho para la cena de hoy, la comida de mañana y para congelar. Tengo para un buen rato y entre silencio y silencio de batidora, le escucho hacerse un sinfín de preguntas.
Su cabeza es un hervidero, tiene que asegurarse de la fecha y el día. En eso está, pero es un poco complicado cambiarla ahora de repente. Tendrá que repetirla "a metralleta" para aprendérsela bien. Y también explicárselo a todo el mundo. ¡Vaya tarea!
Pero Javiertxo es un tipo decidido y perseverante.
Sabe que ir, irá; esto lo tiene claro. Además le hemos tomado el pelo un poco con el cambio de fecha y eso hace que entre batida y batida de gazpacho le oiga cómo se ríe.
Le quedan un par de días para aclarase qué día va, pero el lío lo soluciona de la siguiente manera, atentos:

-Yo termino de hacer todo el gazpatxo.
-Empiezo a recoger las cosas.
-Le oigo volver a liarse con el sábado, domingo, 1 y 2, Canarias, Urtain, los bigotes de los langostinos, la Pantoja, los pelotaris...
-Dice algo que no le entiendo y se vuelve a reír
-Viene, me mira y me dice: "MAÑANA ES HOY, COMO ALFREDO AMEZTOY"

domingo, 5 de julio de 2015

Captar el caos


El lugar, el mejor posible: una terraza repleta de sombrillas arracimadas como grandes setas, bajo cuyos sombreros estamos los clientes -muchos-  bebiendo nuestras consumiciones y comentando todos -como si tratara de un mantra- el insoportable calor que hace y lo poco que va a tardar en llegar la galerna.
Había conseguido hacer la primera foto con mi móvil nuevo.





En el bolso llevaba la toalla y el bañador además de otras cosas; no me quedó más remedio que dejar la cámara de fotos en casa porque no me entraba todo.
Así que ahí estaba yo, antes de ir a darme un baño, con la efímera compañía de una caña, y un libro entre las manos y...siii...sintiendo como llega ella...la esperada...la deseada por todos...¡¡¡LA GALERNA!!!
Empieza a soplar el aire...en menos de 10 segundos la peña ya está alterada...cae la primera sombrilla y vuelan las primeras toallas jerseyses, gorras...ME CONCENTRO EN EL MÓVIL, ESTOY EN EL LUGAR IDEAL PARA CAPTAR EL CAOS QUE SE ESTÁ PRODUCIENDO...saco el móvil nuevo e intento recordar como he hecho antes para hacer la foto...siguen volando las sombrillas...2 me caen encima pero yo sigo allí tecleando en el móvil impasible, ajeno a todo, concentrado en el aparato, con nervios de acero, vuela algún niño...un tanga de colores viene desde la orilla de la playa y se me pega en la cara como un pulpo...me lo quito con rapidez ...yo a lo mío...no consigo dar con la cámara del móvil nuevo tan grande que tengo y tan cojonudo...ME CONCENTRO EN EL PUTO MÓVIL, ESTOY EN EL LUGAR IDEAL PARA CAPTAR EL CAOS QUE SE ESTÁ PRODUCIENDO....los camareros han empezado ya a recoger las sombrillas con gran eficiencia y también varias mesas que están por el suelo...uno me dice algo de "oiga caballero podría vd. no se qué, sigue"...pero yo estoy a lo que estoy, a sacar una fotografía en la que quede reflejado lo que es una galerna repentina en una terraza de verano repleta de gente tomando algo con los niños, perros, pareos, agüelas, pirauchos, bolsos, toallas, más niños...el caos es  total y yo...ME CONCENTRO EN EL PUTO MÓVIL DE MIERDA QUE NO SE COMO COJONES SE HACE PARA SACAR UNA FOTO, ESTOY EN EL LUGAR IDEAL PARA CAPTAR EL CAOS QUE SE ESTÁ PRODUCIENDO...un turista flaco francés que grita "Espagne de merde" vuela con su caniche...hay un griterío total, la galerna es de las buenas, llega a la terraza agua con algunas pompas de jabón de la ducha que está abierta...yo continúo tecleando el hijo de la gran chingada de merde espagnola et francaise que no me enseña donde se encuentra el jodido botón de la malazorra máquina de su jodida madre de fotos...la cosa ya está en declive y los camareros van controlando la situación a la vez que el viento va amainando, las viejas, los niños, todo tipo de ropas, los gabachos con sus caniches atados y con bozal y todo lo demás va regresando al suelo...pero aún la escena es caótica y yo...ME CONCENTRO EN EL CABRONAZO DEL MÓVIL, ESTOY EN EL CHUNGO LUGAR IDEAL DE LA MUERTE QUE LE VOY A DAR AL MÓVIL A PISOTONES Y LUEGO APLASTARLO A HOSTIAS CON EL IMBÉCIL DEL GILIPOLLAS FRANCÉS VOLADOR DEL CANICHE, PARA CAPTAR EL CAOS QUE SE ESTÁ PRODUCIENDO...Pero no, al final no he podido reflejar ni caos ni leches, cuando ya ha pasado la galerna he encontrado el botoncito, y he sacado esta foto con las sombrillas supervivientes ordenadamente cerradas, los vasos rotos barridos, las mesas y sillas verticales, ya no grita nadie y los niños juegan de nuevo en la playa con los cubos y palas, las viejas comentando ya más calmadas el caos que se ha producido sin que yo haya podido captarlo en el lugar ideal; las gorras han vuelto a sus cabezas, las bragas y bañadores, toallas y jerseyses, los turistas flacos franceses de merde con sus caniches de merde también que incluso han hecho migas con los nativos y comentan la incidencia mientras sus perritos mean sobre las sombrillas que han sucumbido...y en general ya todo está en su sitio. Ahí no ha pasado nada, es un lugar ideal sin caos, pompas de jabón ni hostias...Al fondo el ratón de Getaria partiéndose el bigote descojonándose de mi.

    


Y al rato la galerna ya estaba en Donosti


sábado, 6 de junio de 2015

Mikel Essery


Hace un par de días, vino una noticia en El País que relataba como un infiltrado en Al Qaeda advertía del atentado en el que 8 personas murieron por la explosión de un coche bomba.
Entre ellos estaba Mikel Essery y era el guía del viaje.
Los que conocisteis A "Essery", sabéis que el si que era una persona esencialmente especial. Yo lo conocí hace muchos años (¡en tiempos de Franco!)
No es que fuera muy amigo de el, pero era una persona con la que las pocas veces que me encontraba, procuraba pararme y charlar un rato.
Recuerdo como me aconsejó los lugares que tenía que visitar en Marruecos, en un viaje que hice en moto: Chaouen, Todra, Ouarzazate, Erg Cheby... un fantástico viaje.
Mikel murió, y como quería hacer algo especial por el, lo dibujé de una foto; es el único hombre que he retratado. El dibujo se lo regalé a su amigo del alma Txema, que es la persona que se ocupa de la taberta BART, donde ahora tengo una pequeña exposición. Está enfrente de las fotos, con un gesto que era muy habitual en el.
Las cenizas de Mikel las esparcimos en Urgull, desde un lugar en el que se divisa el faro de Igeldo que está retratado por 3 veces en las fotos colgadas.
Viendo su gesto, con la mirada hacia abajo pensativo y absorto, imagino que desde allí verá el faro y la mar.
Fue una celebración en la que nos juntamos mucha gente, y que nos costó separarnos muchos pintxos, encuentros, vinos y cantos, se lo merecía. P
lantamos un haya trasmochada que va creciendo poco a poco.
Suelo subir a menudo a ese lugar, es especial y tiene unas hermosísimas vistas sobre todo con el cielo despejado, cuando se ve una gran parte de la costa gipuzkoana.
Las personas como el, no se convierten en "esenciales" cuando mueren, ya lo eran antes.





domingo, 1 de febrero de 2015

Bicis y lluvia


Ahí solas, sin poder refugiarse de nada, tiradas, mojadas, sin luchar ya nada...atadas.


                                                     
                                                       Fotografía Mikel Barrero  




                                                      Fotografía Mikel Barrero

sábado, 10 de enero de 2015

Muros con ventana.

Uno real: en el antiguo convento de Santa Teresa; en el monte Urgull; reconvertido parte de el, en el nuevo Kalostra, un día antes de su inauguración.





Otro imaginado: un dibujo de hace ya algunos años.




martes, 16 de septiembre de 2014

Coletas chinas


Los espermatozoides que no se aprovechan, no se pierden, se convierten en chinos...por eso llevan coleta.





Es muy pequeña broma escrita, para una tan buena ilustración como ésta.
Carmen Labiche es la autora del dibujo que tengo el privilegio de mostrarlo aquí.
Pensé en alargar el texto para intentar acortar la distancia entre dibujo y palabras, pero ni lo voy a intentar.
Gracias Carmen.

martes, 24 de junio de 2014

Rojo inglés

Esos ingleses de la Inglaterra profunda, que casi recién bajados del avión van al playa con la fresquera llena de cervezas.
Con su traje de baño de rayas se colocan boca arriba sin cremas protectoras ni leches...
la piel al medio minuto ya se empieza a transformar...
los órganos internos tales como venas, bazo, estómago, huesos...incluso los mismos tatuajes, empiezan a perderse entre un incipiente color rosado que cae como llovido del sol sobre ellos...
van cayendo también las garimbas, una tras otra, y cuando está por la mitad la fresquera (ya no tan fresca como hace un par de horas), cuando llega la cerveza que indica la mitad, con puntualidad británica se dan la vuelta y enfrentan su espalda y muslos al astro rey...
las cervezas ya van cayendo más despacio, y el calor en pleno apogeo, (a eso de las tres de la tarde) se ceba en ellos...
crepitan como huevos en la sartén, pero ellos están contentos...
comentan lo morenos que se van a poner ¡y en un solo día!...
la gente de alrededor se aparta de ellos horrorizada (menos otros ingleses que compiten con ellos)...
alemanes, noruegos, belgas...ya se han retirado con la piel llena de arena que se les ha pegado por causa de la crema solar protectora dejándolos como croquetas...
los ingleses se ríen de ellos...
mientras los bañadores que son de todo a 100 o de algún chino, ya se les han fundido a la piel, que además al hincharse los van ocultando en sus partes más finas, y parece que se sujetan sin tiras, como petachos pegados sobre tetas, culos y delanteras...
como en los costados no les ha dado tanto el Sol, una raya blanca separa las dos partes como si fuera una veta de grasa en un filete poco hecho...
por fin se acaban las cervezas, y con la tripa llena se levantan para ir a tomar el té de las 5...
si que notan algo raro, en las plantas de los pies ya despellejadas del todo siente una especie de cosquilleo...
pero la Guiness ocultan el auténtico destrozo y comentan como es llegar a España, a sus playas, y ya se siente la alegría en la piel...
Si, eso es el auténtico color "ROJO INGLÉS", que no se manifiesta en ningún otro lugar de la naturaleza.






jueves, 22 de mayo de 2014

Los ponchos




Estoy de vacaciones, en Galicia.
Llueve desde hace dos días.
Ayer no fui a ningún sitio, pero hoy me quiero mover.
He pensado que lo mejor es comprar un poncho de esos de turistas de manada.
Cuando llueve los sacan todos a la vez de la bolsa de los suvenirs, se los ponen y siguen haciendo fotos bajo la lluvia como si nada.
Están los ponchos de los japoneses y los de los alemanes. Los de los japoneses suelen ser casi siempre rojos, aunque también hay amarillos. Los de los alemanes son transparentes y se les ven los pelos de las piernas porque van todos en pantalones cortos. Grandes que son y de mucho apetito, dentro del poncho pronto se sofocan. Entonces se ponen a sudar y los pelos largos y blancos de sus piernas rechonchas, se les pegan por dentro al poncho y los hacen torpes al andar.
Los turistas japoneses, cuando coinciden con los alemanes y se mezclan delante de una iglesia, hacen fotos todos a la vez, embutidos en sus ponchos, con la máquina de fotos asomando en vez de los ojos.
Los japoneses decía, tienen que tener mucho cuidadín, como los alemanes son muy grandes pueden pisarlos o arrollarlos. Así que cuando están juntos, los japos parecen aspiradores de esos redondos y pequeños que van moviéndose de un lado para otro solos y que cuando chocan con algo cambian de rumbo inmediatamente.
Cuando pasa esto, (que se chocan) el japonés se va, y el alemán se rasca la pierna.
No creo que me compre un poncho rojo japonés, me quedaría corto y parecería un poncho minifalda. Además los gallegos, que son muy socarrones, se reirían de mi, y me pondría rojo como el poncho, y se reirían más todavía.
Alemán tampoco, me quedaría grande y como me lo iría pisado me caería muchas veces, y si, también llevo pantalones cortos, pero no soy alemán, así que si me tratan como a uno de ellos, tendré que explicar que soy vasco, aunque también se me pegan los pelos de las piernas en el poncho, porque también soy rubio, rechoncho y casi tan grande como ellos, pero chorreo menos sudor que porque estoy más acostumbrado al clima y no bebo cerveza que hace que las piernas te chorreen mucho con el calor que hace dentro del invernadero para piernas que es lo que viene a ser un poncho transparente.
¡Vaya, está saliendo el Sol!

jueves, 15 de mayo de 2014

El liguero y las uñas


Te dí una oportunidad y la desaprovechaste.
Ahora me llamas al teléfono una y otra vez, y me escribes mensajes que ni leo. "Me estoy pintando las uñas" te contestaba al principio, ahora ya ni eso.






Te alababas a ti mismo ante tus amigos. Yo era una proeza conseguida por ti, te creíste irresistible.
¡Pobre!, ahora no eres, más...que una muesca en mi liguero.  .

Secuestro en el tren



En un tren secuestraron a mi niña, de mis brazos me la robaron,                                                   
mientras me desvanecía , recuerdo cómo Lucía luchaba, cómo gritaba, cómo mordía y arañaba… pero todo en vano, se la llevaron.                                                                                                            

Pasaron muchos años de aquello y hubo cambios trascendentales en mi vida.                            

Volvía a estar en un vagón,                                                                                                                        
el traqueteo del tren me relajaba,                                                                                                            
junto a mi una chica dormitaba.                                                                                                                   
Pensé que mi hija perdida tendría una edad parecida; unos treinta y pocos años, calculé.              
El viaje era largo, estaba cansada,                                                                                                            
se revolvía a menudo, soñaba agitada.                                                                                                    
Terminó acomodada sobre mi hombro.                                                     
Murmuraba intranquila y me entraron ganas de acariciar su cabeza,                                                                                         
Cuando puse mi mano ligera sobre su cabeza, se fue aquietando.                                                                                                                                           
Al rato despertó, “o casi” –pensé-                                                                                                            
me miró fijamente y se abrazó fuerte a mi sollozando.                                                                       ¡Por fin te he encontrado! – me dijo-                                                                                           
Esperé a que tomara consciencia total y con una sonrisa le contesté:
estabas soñando, te equivocas, me llamo Aurora                                             
                                                                                      
Me miró fijamente antes de responderme convencida:                                                  
tu eres mi padre,
aunque ahora seas mujer,
los olores de las personas queridas, no se olvidan nunca.                                       

domingo, 11 de mayo de 2014

Claire



Por fin llegó el día, hoy nos conoceremos.
Llegarás en avión y pasaremos tres días juntos; iré a buscarte al aeropuerto.
Estás intranquila al igual que supones lo estaré yo, puede ser muy diferente el conocernos físicamente de la manera en la que lo hemos hecho hasta ahora. Hay un riesgo real que los dos sabemos que existe, aunque lo hallamos obviado.

Las ruedas del avión empiezan a rodar por la pista del aeropuerto, dentro unos minutos nos vamos a ver, nos daremos un largo abrazo y por fin nos sentiremos.
Ya has recogido el equipaje y sales a la sala de espera, hay mucha gente que va de un lado a otro.
Muchos encuentros, voces, arrastrar de maletas, saludos, incluso algún lloro de alegría. La chica que venía a tu lado ves que se funde en un achuchón con un chaval que la esperaba sonriendo. Te quedas mirándolos unos segundos, ella le agarra de la nuca y se aplasta en él, él de la cintura y ríe feliz. Ella le frota la espalda, el también, ves que una mano baja y le toca el culo, acercándola más si cabe. Continúan así y tu por un momento te olvidas de todo, te gusta la escena que contemplas...

Hola Claire -oyes a tu espalda-.
Te das la vuelta y ahí estoy yo.
Nos quedamos mirándonos como tontos sin hacer nada más, callados.
Nos repasamos de arriba a abajo, se te cae la maleta al suelo, y actúa como de señal. Nos abrazamos.
Primero poco decididos, como por compromiso.
Después con más convicción, pasa medio minuto y seguimos igual. Me frotas la espalda, y yo a ti te acaricio el pelo.
Continuamos así sin prisa por soltarnos, ni hablar, ni nada...

Ahora nos separamos, estás más tranquila. El sentirme sin que mis ojos te hayan recorrido demasiado, ha hecho que el primer contacto haya tenido una pausa callada en la que te dado tiempo a decirte: "aquí estamos juntos por fin, tranquila Claire, es el mismo que ya conoces".
Te das cuenta de que aún no me has saludado, te separas, me miras y dices: "Hola puto vasco chalao, aquí tienes a tu curasán"
Lo has dicho sin pensarlo y ocurre lo lógico, que me haces reír, me brillan un poco los ojos.

La chica y el chico de antes salen ya por la puerta, ella mira hacia atrás y cruza contigo miradas, sonríe y se para como esperando algo de ti y de mi.
Me vuelves a abrazar, esta vez del cuello y me dices: abrázame fuerte; y lo hago, y ahora tócame el culo...
Ella se ríe mientras tu haces lo mismo volviendo a cruzar tu mirada con la suya, te saluda y le contestas guiñando un ojo, se ríe y se va con su chico...

Hemos ido a un bar del pueblo, tomado un café y le he pedido al camarero si puedes dejar allí guardada la maleta un rato. Él ha dicho que si y estamos ya paseando por la playa; hace un día espléndido.
Vamos agarrados de la mano, y hablamos, -los dos a la vez al principio-, reímos, miramos, callamos y volvemos a hablar y compruebas como ahora ya más sosegados, tu voz hace que me calle no importa lo que digas, y sonría con cara de atontado. Te das cuenta como me hipnotiza escucharte.

Eso te complace y de repente te lanzas a mi cuello y me das primero unos besos después coges mi mano en la tuya la acercas a tu pecho y la metes dentro de tu blusa bajo el sujetador y me dices: "voy a hacer contigo lo que quiera puto vasco y vas a darme todo el placer del que seas capaz, hasta que te diga basta".
Compruebas que no hay nadie cerca en la playa. Deslizas tu mano entre mis piernas y me tocas. "...y después te voy a devorar."
Me pongo un poco rojo y te ríes de mi.

Pasaremos tres días juntos, pero antes tienes que hacer unas gestiones en Donosti. Como no sabes lo que tardarás, me voy al local indicándote como encontrarlo. Lo más seguro es que llegues por la tarde temprano pero no sabes a qué hora, así que te doy una llave, y yo me llevo tu maleta.
A eso de las 4, estas entrando en el local. Todo está en silencio, seguramente estoy en la siesta, piensas.
Subes y sí, ahí estoy boca abajo dormido.
Estas cansada y sudorosa. Te duchas y hechas un vistazo por el local, yo sigo durmiendo. Después vuelves a subir y entras en mi habitación, sigo boca abajo, dormido.

Te sientas en el borde de la cama, estas vestida solo con una camiseta.
Ahora sí, ahí me tienes, pero estás cansada, no quieres nada que suponga mucho esfuerzo... algo relajado tal vez.
Me tocas la espalda, me acaricias con suavidad y notas que me voy despertando. Giro la cabeza, abro los ojos y te contemplo en silencio. Empiezo a darme la vuelta, pero poniendo tu mano sobre mi nuca me dices que no, que no lo haga. Me indicas que doble la almohada por la mitad y ponga la mitad de mi cara sobre ella con la boca libre, para poder respirar. "Y quédate quieto así" -me dices-.
Te acercas a mi oreja y me dices: ahora vas a ser mío camarón.
Que bien hueles, y que bonita suena tu voz.

Me besas el cuello por todo el: despacio, profundo, sin prisa...mientras me vuelves a poner la mano en la nuca. Tu lengua se introduce entre tus dedos para mojarme, para excitarme y excitarte a ti. Lentamente, con tiempo...no tienes ninguna prisa. Me vuelves a acariciar la espalda y la besas una y otra vez. Te subes después a horcajadas sobre ella, sobre mí. Intento volver a girarme pero me vuelves a sujetar por la nuca y me dices: sssssh, obedéceme.

Ahora me sujetas por los hombros y apoyas tu peso en ellos a la vez que te elevas y bajas sobre mi una y otra vez, y otra, y otra... despacio. Empiezas a excitarte... y vuelves a subir... y sientes como te vas encendiendo... y a bajar... y a subir...y te estas humedeciendo...y a bajar...
Pero no quieres correr, quieres sentirte poco a poco cada vez más arriba, así que espacias el movimiento de sube y baja. Me sueltas la nuca y te sientas en donde termina mi espalda, te quedas quieta ahí, bien encajada. Y me dices: " me estoy acariciando los pezones imaginando que lo haces tú"
Tenerme debajo de ti, fantaseando que soy yo quién te toca, te excita un poco más.
Te colocas más atrás de mi espalda, encaramándote sin prisa y apoyas tus manos en el hueco trasero de mis rodillas.
Vuelves a sudar y te pasas una mano por la frente, la mano se desliza con facilidad,
te recorres los pómulos también, y la boca,
saboreas tu sudor y la saliva se mezcla con el,
la haces resbalar por tu cuello sintiendo cómo palpita tu sangre al galopar por tu aorta,
y ahora con ambas manos por los hombros, las axilas y me miras,
sigo quieto entre tus piernas,
vuelves a palparte los pechos y los rodeas con las palmas y dorsos de tus manos,
bajas a la tripa y te tanteas el ombligo,
vuelves a apoyar una mano sobre mi cabeza y la otra te la introduces entre las piernas,
te agachas rozándome los omóplatos con tus pezones, sin dejar de acariciarte entre los muslos,
me suspiras y hurgas con la lengua en el oído,
después me besas en el cuello y me lo muerdes,
me acaricias con tu mano mojada mi cara, mi boca,
¡Que bien hueles, que bien sabes!

Te vuelves a sentar más cerca de mi cabeza.
Estas muy húmeda, y siento tu ingle tibia...pero no puedo tocarte, no me dejas.






"Estira un brazo hacia abajo y pon la palma hacia arriba" -me señalas-.
Lo hago, te arrodillas junto a mi mano a mi costado, entrelazas mis dedos con  los tuyos y los llevas a lo oscuro de tu entrepierna. Siento que tienes un poco de pelo, mis dedos se electrifican, y mis manos, y mi pensamiento.
La palma de mi mano está sobre la tuya y con calma la apoyas en la mitad,
y la apartas unos centímetros, y la vuelves a apoyar,
y la dejas unos segundos apoyada mientras haces que presione un poco y rote circularmente,
y la vuelves a separar,
y la vuelves a apoyar apretando un poco... y un poco menos... y un poco más,
y la vuelves a retirar, y miras al techo,
y ahora haces que se deslice de arriba hacia abajo, y hacia arriba otra vez,
y miras mi brazo y mi mano que te recorre con facilidad mientras se moja toda,
y suspiras exhalando eses, aes, haches...y te paras.
Quieres ir despacio, mantener el gozo ondulando, ascendiendo a pocos:  más/ menos... más y más/ menos...más, más y más/ menos...pero te cuesta y haciendo el vacío con mi mano comienzas a apretar y aflojar, apretar y aflojar... humedeciendo más el hueco...y entonces sustituyes mi palma por nuestros dedos entrelazados y repites lo que hacías...y rápidamente se vuelven resbaladizos y sientes que estas cada vez más excitada y paras...
Ahora estas mirando mi cuello, sueltas mi mano y la vuelves a poner donde estaba: bajo mi cara.
Empiezo a quejarme pero otra vez exclamas: "sssssssh"

Ya no vas a poder aguantar mucho y quieres saber como me encuentro realmente de excitado yo. Así que bajas y te sientas sobre mis rodillas, metes una mano despacio bajo mi cadera, y me tocas...si, estoy excitado. Te das cuenta que ni yo te he visto desnuda, ni que tú únicamente me has visto de espaldas. Te gusta pensar que aun y así, estás de esa manera.
Me sueltas y vuelves a colocarte sobre mi cuello, te rozas en él y en muy poco vuelve al estado anterior, ya está húmedo y brillante otra vez, mi cuello.
"Bien, vamos allá camarón, date la vuelta despacio y baja los brazos" -me dices mientras te incorporas un poco sobre tus rodillas-.
Desdoblas la almohada, me acaricias la cabeza, la cara, bajas los escasos centímetros que nos separan, coges mis manos y las colocas sobre tus costillas, y después las haces subir...

"Ya me tienes como querías, encima de ti, a unos centímetros, empapada de sudor y sexo, y a poco de explotar en ti, te va a gustar camarón, y no lo vas a olvidar nunca, nunca, nunca...
"Y ahora prepárate, y hazme -me dices, mientras desciendes despacio- hasta que te grite basta"...



   

sábado, 12 de abril de 2014

Mi patria (escorzo de piernas de mujer)

Una patria con un himno susurrado,
con dos cascabeles marrones que brillan,
con vapor de agua castaño
con dos largos mástiles para su enseña.

Tu voz, tus ojos, tu pelo...
mi patria eres tu,
y tus bragas... mi bandera.





domingo, 6 de abril de 2014

Salitre blanco

Sudabas,
y estabas a la par, cubierta de brillos y salitre blanco.
Se me quedó dentro tu aroma, que emana ahora.
No voy a abrir los ojos,
no, aún no.
No hasta que acabe la alegre canción de las pequeñas olas,
no, aún no,
no ahora que, una vez más, que escucho tus gemidos de sirena,
no mientras, otra vez más, rezuma en mi boca tu pálido sabor salado;
no, aún no.





Serpiente de agua

Tuvimos un encuentro prohibido en la playa,
sobre la arena blanca de Luna,
salpicados de burbujas,
entre caricias de pequeñas olas.

Me dijiste que solo oías siseos,
que mis palabras mojaban como los rizos blancos del agua;
y en voz larga y baja me llamaste: "serpiente"...

Es verano, hace calor y se está bien junto al río descansando del largo paseo.
Después de comer tus amigos conversan a la sombra del árbol,
pero tu estas cansada, en una esquina de la mesa.

Apoyas la cabeza sobre los brazos,
el rumor del agua te arrulla,
sientes su frescor,
lo hueles,
su humedad se posa sobre tu piel,
tus párpados dejan traslucir destellos de agua...

Ves que algo se mueve bajo la mesa,
llega hasta tus pies y se detiene,
tantea con delicadeza tus tobillos cansados,
comienza a ascender por tus pantorrillas,
tras su silencioso paso, va dejando un rastro de vellos erectos y temblorosos pincelados de agua,
recorre tus huecos ocultos, tus coronas brillantes y duras, tus labios,
rodea tu cuello encordando varias vueltas tu cuello y hace cima en ti reptando entre tu melena,
entonces los sonidos se convierten en sinuosas palabras,
penetran en ti sondeando tus oídos,
y percibes quedos murmullos que lo acallan todo,
solo se escuchan tus suspiros...y sus siseos.

Ella reanuda su serpenteo,
desciende por la hendidura de la mitad de tu espalda,
dentro de tu vientre algo se agita,
te acurrucas en ti azorada,
y recuerdas...




Se ha hecho un hueco entre tus muslos,
es suave, húmeda...


Una serpiente de agua, en un pic-nic de verano.





domingo, 9 de febrero de 2014

La anciana

Levanta su cabeza la anciana,
sonríe con los ojos entrecerrados,
¡que hermosura su blanca cabellera al viento!





                                                          Fotografía de Mikel Barrero







jueves, 16 de enero de 2014

La inmortalidad

-¿Tu crees que hay algo después? o kaput y ya está?
-Kaput, sin duda, con tanto gusano que se comen todo ¿que va a haber?
Los gusanos devoran la inmortalidad y luego la cagan




Fotografía de Mikel Barrero